El UGC (contenido generado por usuarios) es una mina de oro para conectar con audiencias de forma auténtica, pero si no das instrucciones claras, prepárate para recibir contenido grabado con una linterna y editado con efectos de PowerPoint del 98. Para evitarlo, sigue estos pasos y haz que los creadores de contenido trabajen alineados con tu marca.
1. Define tu objetivo (porque "hazme algo guay" no es suficiente)
Antes de pedir nada, piensa: ¿qué quieres conseguir con este contenido? Una campaña UGC sin propósito es como un GPS sin dirección, nadie sabe a dónde va.
Posibles objetivos:
Aumentar visibilidad y engagement en redes.
Impulsar conversiones y ventas.
Reforzar la credibilidad con testimonios reales.
Generar contenido reutilizable para campañas de pago.
Destacar características únicas del producto de manera natural.
Crear contenido que se sienta auténtico y espontáneo.
Cuanto más claro sea el objetivo, mejor contenido recibirás. Y sí, hay que dejarlo todo mascadito, como si le estuvieras explicando algo a tu hijo pequeño. Si el creador tiene que adivinar lo que quieres, el resultado será cualquier cosa menos lo que esperabas.
2. Conoce a tu audiencia (y ayúdale al creador a conocerla también)
Si el creador no sabe quién es tu público, puede terminar hablándole a la audiencia equivocada. No es lo mismo vender suplementos a deportistas que a oficinistas con sueño eterno.
Preguntas clave:
¿En qué redes sociales están más activos?
¿Qué tipo de contenido consumen y comparten?
¿Cómo es su tono de comunicación? (Casual, profesional, con humor…)
¿Qué problemas tienen que tu producto les puede resolver?
¿Cómo suelen interactuar con marcas en redes?
Cuanto mejor entienda el creador a quién se dirige, más natural y efectivo será el contenido.
3. No queremos vídeos con calidad de cámara de seguridad
Si no dejas claras las especificaciones, podrías recibir contenido en 240p con sonido de fondo de una aspiradora.
Detalles esenciales:
Formato: Vertical (9:16) para TikTok e Instagram, horizontal (16:9) para YouTube.
Duración: ¿Queremos un video de 15 segundos, uno de 30 o un contenido más largo?
Iluminación y sonido: Que se vea bien y se escuche claro (nada de ecos de baño público).
Edición: ¿Queremos algo minimalista, con subtítulos o con efectos dinámicos?
Música: Si hay preferencia de estilo o si debe ser sin audio de fondo.
En un mundo lleno de contenido visualmente atractivo, la calidad no es opcional.
4. Referencias y ejemplos (para que no adivinen lo que quieres)
Esperar que el creador interprete tu idea sin referencias es como decirle a un amigo «hazme un regalo sorpresa» y terminar recibiendo algo que jamás usarías. Puede salir bien, pero también puedes acabar con un contenido que no tiene nada que ver con lo que imaginabas. Si tienes campañas previas con otros creadores UGC, compártelas.
Qué compartir:
Ejemplos de contenido que ha funcionado.
Estética y tono de la marca.
Cosas que SÍ y que NO deben hacer.
Ejemplos de videos con buenas transiciones o enfoques.
Lenguaje clave que se debe incluir.
Cuantas más referencias, menos margen de error.
5. El mensaje clave y el CTA (sin rodeos, pero con naturalidad)
No esperes que el creador descubra por sí solo cuál es la esencia de tu producto. Déjale claro qué decir y qué mensaje transmitir.
Puntos clave:
Beneficios principales.
Problema que soluciona el producto.
CTA sutil y natural: «Pruébalo y dime qué te parece», «Desde que lo uso, mi rutina es más fácil», «Nunca pensé que lo necesitaría tanto».
Como dicen los grandes copywriters, toca un punto de dolor y muestra cómo tu producto lo soluciona, pero sin sonar como un comercial de teletienda.
6. Errores que arruinan un buen contenido UGC
No basta con que el creador grabe un video y lo envíe. Hay ciertos errores que pueden hacer que el contenido pierda impacto, autenticidad o incluso que no se pueda usar. Aquí están los fallos más comunes y cómo evitarlos para garantizar que el UGC realmente funcione para tu marca.
Errores más comunes:
- Mala iluminación y escenarios descuidados
- Audio de mala calidad o ruido de fondo
- Falta de energía y entusiasmo
- Exceso de guion y poca espontaneidad
- Edición poco profesional o excesiva
- No destacar bien el producto o servicio
- Uso de música o contenido con derechos de autor
Queremos contenido auténtico, no actuaciones forzadas. La naturalidad vende.
7. Fechas de entrega y método de envío (si no quieres vivir un drama)
Si no defines fechas y métodos de entrega, prepárate para recibir el clásico «lo subo mañana»… y ese mañana nunca llega.
Define con claridad:
¿Qué debe entregar y en qué formato?
¿Cuándo es la fecha límite (y cuál es el margen realista)?
¿Dónde debe enviarlo? (Google Drive, WeTransfer, paloma mensajera si hace falta).
¿Revisión previa antes de la publicación?
Este punto es CRUCIAL si no quieres vivir las historias dignas de telenovela que contamos en nuestro post sobre las 5 excusas más locas de influencers para retrasar entregas.
Si has llegado hasta aquí, felicidades, ahora tienes el manual definitivo para que tu contenido UGC no sea un desastre. Ahora toca aplicarlo y asegurarte de que cada video que recibas sea justo lo que necesitas. ¡Nos vemos en el próximo post!


